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Si solo vas a comer un bocadillo en Madrid, que sea este: los sitios del centro que más recomiendan los amantes de los calamares

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Hay bocadillos que se comen de pie, con prisa, y hay otros que piden una sentada larga con una cerveza fría. El de calamares pertenece a los segundos. Lleva décadas en las barras del centro de Madrid y en los últimos años ha cambiado de formas: sigue siendo pan, rebozado y salsa, pero ya no es siempre el bocata de siempre. Estos son los sitios que aparecen una y otra vez en guías y medios de referencia, para que sepas dónde ir según lo que busques.

Lo moderno: Chueca y Malasaña

En Chueca, Lince sirve un mollete de pan de cristal con mayonesa kewpie y un toque de lima. No intenta parecer tradicional, y por eso encaja en la zona. La pieza cuesta 6,50 €.

En Malasaña, Pistola apuesta por los chipirones fritos con alioli de ajos asados y lima, servidos en un pan de unos 30 centímetros. Es más contundente y cuesta 12,50 €. Quien llegue con hambre de verdad lo agradecerá.

Hermanos Vinagre tiene su local más conocido en la calle Cardenal Cisneros. Aquí el calamar va rebozado al estilo clásico, con piezas de tamaño mediano, y se acompaña de pan brioche, mayonesa picante y ralladura de lima. La recomendación de la casa es pedirlo con una caña, un chato de vino o un vermú.

Los clásicos: Sol y las Letras

Frente a la estación de Atocha, en el Barrio de las Letras, El Brillante lleva abierto desde 1961 y sigue sirviendo bocadillos de los de toda la vida. En verano su terraza se llena, y eso dice mucho de lo que se busca aquí: un bocata sin artificios y una cerveza en la calle.

A pocos pasos de la Plaza Mayor, La Campana es una cervecería abierta desde 1870. Además del bocata de calamares tiene también de tortilla, lomo o salchichas, así que sirve tanto para una comida como para un picoteo largo.

En el extremo opuesto de precio está Lhardy, en la Carrera de San Jerónimo, 8. Su bocatín de calamar lleva mayonesa de tinta y pan bombón, y es uno de los más caros de la lista. Se sirve en la tienda de la calle.

Glorieta de Bilbao y Ponzano: tradición y cocina de autor

Café Comercial, en la Glorieta de Bilbao, 7, se fundó en 1887. Según la Guía Repsol, su bocadillo de calamares es el plato estrella de la carta de barra, y lo describe como la combinación perfecta entre modernidad y tradición.

Un poco más allá, en la calle Ponzano, 62, Santerra Neotaberna se atreve con otra versión: rejos, mayonesa de chipotle, hierbas frescas y lima. Su jefe de cocina, Máximo Benagues, está al frente desde 2023, y el local ha recibido un Solete de la Guía Repsol.

Madrid de los Austrias: la versión con tinta

Desborre, en el Madrid de los Austrias, lo sirve en pan chino, con mayonesa de cítricos, salsa de tinta y encurtido casero. La tinta y el encurtido lo alejan del clásico, aunque el calamar sigue siendo el protagonista.

Por dónde empezar

Si buscas algo ligero y moderno, mira Lince o Pistola. Si quieres el sabor de siempre con cerveza de barra, El Brillante o La Campana. Y si te apetece un capricho, Lhardy o Café Comercial. Los precios y las cartas cambian, así que conviene confirmarlos antes de ir.

Fuentes: Time Out, dónde comer los mejores bocatas de calamares de Madrid y OKDiario, Guía Repsol: tres bares de Madrid para bocadillo de calamares.

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