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El temporal deja hasta 273 litros en Tarragona: evacuaciones, carreteras cortadas y confinamiento en el Baix Ebre y el Montsià

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Lo que llevaba días anunciándose como un episodio de lluvias intensas se ha acabado convirtiendo en una noche y un día de emergencia real en el sur de la provincia de Tarragona. Entre la madrugada y la tarde de este viernes, comarcas como el Baix Ebre y el Montsià han acumulado cantidades de lluvia que superan con creces cualquier previsión habitual, obligando a la Generalitat a pedir el confinamiento de la población y dejando carreteras cortadas, viviendas evacuadas y cientos de llamadas de auxilio.

Hasta 273 litros por metro cuadrado en apenas unas horas

Los datos hablan por sí solos. Según los registros acumulados entre la noche del jueves y las cuatro de la tarde de este viernes, L’Ametlla de Mar ha llegado a los 273 litros por metro cuadrado, seguida de Les Cases d’Alcanar con 239 mm, Mas de Barberans con 227 mm y El Perelló con 226 mm. En Amposta se han recogido 95 mm y en Ulldecona, 89 mm. Son cifras que, en muchos casos, equivalen a varios meses de lluvia caída en cuestión de horas.

Ya durante la madrugada, los primeros datos preocupaban: en Mas de Barberans se habían registrado 192 litros en 24 horas, con picos de 47 litros en solo 30 minutos, y en Les Cases d’Alcanar, 139 litros en 24 horas. La meteoróloga Sarai Sarroca ya advertía entonces de que las cantidades acumuladas iban a seguir aumentando en las horas siguientes, con la previsión de que la lluvia se mantuviera activa hasta la mañana del sábado.

La Generalitat pide confinamiento en el Baix Ebre y el Montsià

Ante la gravedad del episodio, la Generalitat activó un ES-Alert pidiendo a la población del Baix Ebre y el Montsià que permaneciera en sus domicilios y evitara cualquier desplazamiento no imprescindible. La alerta meteorológica activa llegaba a contemplar hasta 90 litros por metro cuadrado en solo tres horas, un volumen de agua capaz de desbordar cualquier sistema de drenaje por muy preparado que esté.

La C-12, cortada entre Amposta, Tortosa y Roquetes

La infraestructura más afectada ha sido, una vez más, la carretera C-12, automédica de las Terres de l’Ebre. El tramo entre Amposta y Tortosa, y también entre Tortosa y Roquetes, ha quedado cortado en ambos sentidos tras el desbordamiento del barranc de la Galera, que ha dañado barreras de protección, señalización y ha llegado a agrietar el propio asfalto. El Servei Català de Trànsit ha recomendado a los conductores buscar alternativas por el interior de las poblaciones afectadas mientras se mantiene el corte.

A esa incidencia se suman otros cortes en carreteras secundarias: las vías T-1025, T-331, TP-3311, TP-3318 y TV-3421 han quedado cerradas, y no se descarta que la propia AP-7 tenga que cerrarse en algún tramo si la situación empeora. La Vía Verda de la Val de Zafán, inaugurada recientemente en uno de sus tramos, también ha sufrido daños importantes, al igual que varios caminos agrícolas que complican ahora las labores de recolección en la zona. En cuanto al transporte ferroviario, el servicio de la línea R16 a su paso por Tortosa ha quedado suspendido.

Viviendas evacuadas y cientos de llamadas de emergencia

El temporal también se ha dejado notar en las personas. En Tortosa, unos 20 vecinos han tenido que ser evacuados de dos edificios del casco histórico y han sido realojados en hoteles y en un pabellón municipal. En Ulldecona, una familia ha sido evacuada cerca de la zona industrial de Valldepins, con algún caso relacionado con la hipotermia. En Santa Bàrbara, varias viviendas se han visto afectadas después de que el barranc del Pelós se desbordara en apenas 35 minutos, una velocidad que da una idea de la intensidad del episodio.

Los servicios de emergencia han llegado a recibir 611 llamadas al 112, la mayoría relacionadas con inundaciones, y los bomberos han gestionado alrededor de 304 avisos, con unas 20 actuaciones de rescate de personas atrapadas por el agua. Durante la noche, cerca de 1.200 vecinos llegaron a quedarse sin suministro eléctrico, y los equipos sanitarios atendieron una veintena de casos.

Una zona ya acostumbrada, por desgracia, a este tipo de episodios

El Baix Ebre y el Montsià no son zonas desconocidas para este tipo de fenómenos. La propia C-12 ya se ha visto cortada en episodios anteriores por las mismas ramblas y barrancos que vuelven a desbordarse cada vez que las lluvias se concentran en pocas horas, algo cada vez más habitual en el litoral mediterráneo durante el otoño. Mientras la situación se mantenga activa, lo más prudente para cualquiera que tenga previsto moverse por la zona es evitar la carretera C-12 y sus alternativas habituales, no acercarse a ramblas ni barrancos y seguir en todo momento las indicaciones de Protección Civil y del Servei Català de Trànsit antes de ponerse en marcha.

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